domingo, 30 de enero de 2011

La extraña niña del mundo anormal.

Era un mundo raro. La gente daba por normal la muerte de gente que tal vez se suicidaba, era asesinada, o sufría un terrorífico accidente. Todo lo extravagante se veía normal y lo normal se veía extravagante. Es más, la gente ni si quiera lloraba en los entierros, y las bodas no se celebraban. Era todo demasiado... sombrío.
En aquel extraño pueblo de aquel extraño mundo, había una niña la cual, estaba a punto de vivir un dramático episodio en su vida.
Esta chica se llamaba Shusam. Tenía 11 años apenas cumplidos.
Un día a la semana, ella iba a visitar a su abuela porque decía que desde que el abuelo se fue, la abuela estaba triste y ella quería sanarla. Cuando Shusam tenía 8 años, su abuelo murió y ella y su abuela lloraron hasta más no poder. Fueron las únicas que lloraron alguna vez en ese pueblo, en esa nación y, tal vez, en todo el mundo. Aunque tenían la esperanza de que había más gente como ellas en el mundo. Pero les parecía tan fácil soñar...

Shusam, siguiendo con el plan de todas las semanas, fue a ver a su abuela. Pero al llegar a casa de su abuela, se encontró con una no muy agradable sorpresa. Su abuela había muerto.

Shusam gritó, lloró, corrió a todas partes pidiendo auxilio. ¿En verdad nadie se cercioró de que su abuela había muerto? Le pareció que ahora no podía perdonar a nadie en el mundo.
Pero entonces, en el entierro de su abuela, entendió que tenía algo que hacer. Ese algo, era lograr que los demás abrieran su corazón. Recordaran por qué se enamoraban, por qué otras personas morían, por qué lloraban cuando se hacían daño ...

Entonces, todo comenzó.

La gente quedó sorprendida al ver a la niña subida en el ataúd de su abuela recién fallecida.
Todos murmuraban, la miraban, murmuraban y la criticaban. Entonces ella gritó, lloró, gritó y les devolvió las críticas directamente a cada cara. Una por una. A cada persona que permaneciera allí de pie, sin el más mínimo síntoma de tristeza.

Luego uno por uno, se fueron llendo de aquel lugar, enfadados, sin saber qué era ese sentimiento. Y para así, más tarde, ir a visitarla a ella para entender algo de lo que había pasado.
Lo había conseguido, o por lo menos, este era el principio de su larga carrera. Una simple valla en el camino que, fácilmente pudo saltar gracias a lo estúpidas que llegaban a ser en aquel mundo las personas.

Ella, Shusam, había dado un pequeño paso de gigante que le impulsaría ahora hacia todo el mundo. Pero aún tenía solamente 11 años de edad... Le faltaba mucho camino y muy poco tiempo. Necesitaba más que esperanzas y sollozos para dar los siguientes pasos...
Pero ella no le temió a nada. Siguió hacia adelante y puso sonrisas y lágrimas en todo el mundo que encontraba... Aunque esto le costara que le llamaran "La extraña niña"


Y con esto, termino mi entrada. Oyasumi~

domingo, 9 de enero de 2011

Un día amargo.

¿Alguna vez han ido por la calle y se han detenido a mirar a lo que les rodea?
En verdad puede parecer una tontería al principio, pero cuando llevas un rato puedes ver cosas maravillosas.

Estas navidades han sido fabulosas.
He tenido días tristes, días alegres y días ... especiales, o como decimos mi amiga y yo, espaciales.

El caso es que hoy, me han ocurrido cosas bastantes curiosas y eso que apenas he salido de casa a comprar el pan porque hoy comíamos mi hermano y yo solos en casa.

Al salir, lo primero que he podido ver es que el vecino de la calle de enfrente se dejó el coche con las luces encendidas. Como quise tener un acto de amabilidad con él, me dirigí hacia su puerta.

El señor parecía enfadado cuando me abrió la puerta, pero rápidamente cambió su frostro al del típico vecino que no quiere quedar mal. Cuando le dije lo de las luces, el señor me lo agradeció dándome un bombón, el cual nada más volver a mi rumbo me lo comí.

De camino a la tienda, pude ver como los perros de otra vecina de más arriba de la calle jugaban alegremente en el cesped. Lo cual es muy gracioso ya que a la mínima te empiezan a ladrar. Pero al parecer esta vez no tenían nada en contra mía.

Llegué a la tienda esperando ver a una amiga de mi madre en el escaparate, pero no. Era una chica joven, pero mayor que yo. Seguramente familiar de la amiga de mi madre.
Me atendió muy bien, cosa que de una chica de su edad no esperaba. (El 90% de las chicas de 13 a 20 años de mi ciudad son todas unas maleducadas(por no decir algo peor))

Volví a casa por el mismo camino, pero esta vez tuve la mala suerte de que esos dos bonitos perros que jugaban, me estaban esperando para ladrarme. ¿Pero qué son dos perros para mi? Los esquivé fácilmente y volví a mi casa.

El coche del vecino ya tenía las luces apagadas. Por una vez en la vida me hizo caso. Sorprendente.

Subí a mi casa y dejé el pan en la mesa. Mi hermano estaba bajando las escaleras y cuando me vió me dijo "¿Para qué compras pan si lo que vamos a comer no se come con pan?". No le faltaba razón. Mi madre había preparado empanadas para comer y era un poco tonto comerlas con pan.

En fin, me volví al ordenador a seguir con mi "tarea" diaria. Hice una dos imágenes y preparé el logo de la página de mi Tío Kunashgi y después terminé de ver "Ookami-san to Shichinin no Nakama-tachi" y "Arakawa under the bridge/ Arakawa under the bridge x bridge".

Después me centré más en el msn... y hablé con un buen amigo sobre lo que significaba el amor. Creo que debí haberme dado cuenta antes de que él y yo tenemos pensamientos diferentes en diferentes aspectos de la vida. Exacto, discutimos sobre el significado de amor hasta el punto que él me dijo cosas muy graves. Cosas que me dañaron. Tenían que ver sobre un chico al que amé hace bastantes años... el cual murió de una forma desagradable. Y bueno me dijo que este chico no me amaba. Claro está que a mi no me sentó nada bien esas cosas que me decía... y hasta dije a mi amiga que hoy no iba a salir, para no aguarles la partida de rol que íbamos a tener.

Después me animé al hablar con mi alumna Aura y con mi sobrina consentida Nekita.

Para cuando decidí escribir todo esto aquí, sentí que mi corazón estaba alibiado.

Ahora solamente intento recordar aquella canción la cual me alegraba en momentos como este.
Y con esto me despido por hoy. Oyasumi nasai~