viernes, 22 de noviembre de 2013

Un pequeño cambio.

Lo he estado pensando mucho y he llegado a la conclusión de que si quiero seguir subiendo cosas por youtube y demás, el tener este blog con el mismo nombre me puede traer algunos problemas. Por eso voy a cambiar el nombre y algunos detalles más. Incluso puede que le cambie el email de registro.

Una vez dicho esto, me gustaría desahogarme un poco. Llevo unas semanas desastrosas. Lo se, mi vida de por sí ha sido siempre así, pero me refiero a más todavía. Al menos mi manera de comportarme ha sido otra. Parecía una adolescente en pleno periodo. He estado bastante borde con todo el mundo, triste y además enfadada. Aún estoy un poco así. Realmente no se por qué me pasa. Cada cosa que me dicen me parece una gilipollez o una forma de reírse de mí. También están las cosas irrespetuosas que hacen hacia los demás. Cosas al estilo de la chica que decidió ser delegada y por lo que yo terminé siendo subdelegada de clase, no esté haciendo absolutamente nada. ¿A qué persona que no viene a clase por la cara, que no hace nada y es totalmente inmadura, se le ocurre presentarse como delegada de clase? En principio no me importaba hasta que me está empezando a salpicar su ignorancia hacia este asunto. Pero esto solo es una cosa sin importancia dentro de todo. Realmente he pasado unos días muy malos en los que me he comido muchísimo la cabeza. Pero que muchísimo. Y aún lo hago. Es decir, ¿que no puede mi cabeza estarse calladita aunque sea por una vez en la vida? Es insufrible pensar tantas cosas. No me puedo concentrar ni en dibujar. En fin, que así están las cosas. No me siento segura con nada y encima creo que estoy volviendo a buscar abrazos y gestos de cariño en gente irrelevante. Supongo que es una manera de llenar el vacío que siento de un tiempo a esta parte. Simplemente parezco un cachorrito que necesita del cuidado urgente de alguien que rebose cariño por todas partes. Supongo que eso solo quiere decir que soy humana y que cuando me siento mal necesito cariño, pero que sea de esta forma es fastidioso. No se desde cuando hay que buscar cariño, se supone que es algo que te tienen que dar sin más. PERO EN FIN, supongo que esto también lo digo fruto de mi actual dolor de cabeza y mal estar general, así como un poco de mal humor.

...
Me he replanteado pedirle a mis padres que me lleven a un psicólogo... He pensado que quizás me podrían ayudar de algún modo, ya que yo no soy capaz de hacerlo, es un hecho... Y Leli no me quiere dar la ayuda que le he pedido... Pero es algo que solamente estoy pensando. En caso de que las cosas me fueran supercatastróficamente... Aunque pienso que ya van así, aunque me da miedo decirles algo a mis padres... En fin... las cosas no las tengo fáciles... Tampoco se me van a solucionar solas... Se que tengo que dar un cambio de actitud y de afrontarlo todo... pero es que por mucho que me lo repita y por mucho que en mi cabeza yo lo decida, mi cuerpo no se mueve, no tengo fuerzas. A veces pienso que pareciera que estoy en estado vegetativo, ya que hay momentos en los que mi cuerpo no me responde absolutamente para nada.

Soy un desastre como persona... después de mucho tiempo sigo pensando en mí de esa forma. No sirvo para esta vida, para la gente que está en ella... No entiendo como pueden quererme o amarme siendo como soy. No entiendo en dónde está el atractivo de una chica tan decadente como lo soy yo. Me quiero acostumbrar a pensar que si algo ven es que algo hay que no es tan malo como yo lo veo. Pero me resulta muy complicado, siempre estoy haciendo cosas que si ya había empezado a pensar mejor de mí, me vuelven a llevar hacia el punto de partida. Aunque ya no es como antes... Ahora mismo podría decir que no me odio, pero sí que me he defraudado a mí misma.

Me despido ya, hasta otra.
Inquietudes.
Siempre presente.

sábado, 26 de octubre de 2013

Meh.

Solo vengo a desahogarme diciendo simplemente que me siento triste. Nada más. Ahora me iré a dormir. Hasta otra~
Siempre presente.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Afú.

De nuevo estoy llorando. Esta vez no es del mismo modo que en el último post. Esta vez tengo las razones claras y esta vez lo estoy haciendo incluso con ganas de llorar. Ganas de desahogarme. Es simple, de repente todo ha venido a mi mente. Realmente no se cómo ha pasado, pero ha llegado a mí un post de mi Tito Luismi del día que mi hermano cumplía 21 años. He empezado a leerlo, porque en aquel momento no estaba preparada, pero ya que eran sus sentimientos, es cierto que más adelante era yo la que lo buscaría para leerlo. El caso es que he sido tan ingenua de pensar que ya estaba lo suficientemente preparada como para leer algo así. Ignorante de mis propias facultades lo he leído entero y de repente lo he revivido todo. Cada palabra, cada grito de agonía. Cada cara, cada silencio, cada abrazo. Lo siento todo como si acabara de ocurrir. Simplemente es un peso, una angustia en el pecho, que no soy capaz de sacar. Y no soy capaz tampoco de parar, pues he de decir que llevo llorando cuatro horas sin parar. Las lágrimas no paran, el malestar no cesa. La angustia y asfixia han vuelto. Siento como si mi torso se hundiera para dentro, con más ahínco en la parte del pecho. Me retuerzo de dolor, sin hacer ningún tipo de gesto. De algún modo siento que esta ansiedad va a peor y ya no es que quiera, es que NECESITO desahogarme. Necesito decir cada cosa que pasa por mi cabeza, cada palabra y aun así no puedo. Siempre me tengo que reprimir por algunas personas que no son capaces ponerse en mi lugar. Tal vez me entiendan, pero no se ponen en mi lugar, por lo que no terminan por comprender la situación. Estoy hasta las narices de todo. Estas semanas las estoy pasando fatal estudiando. He deseado darme ostias por las escaleras y cosas por el estilo para que me dijeran que descansara. Me siento totalmente exhausta. Agotada. En mis máximas. No soy capaz de llevar adelante la única asignatura que tengo pendiente y eso me tiene realmente cansada. ¿Acaso ahora soy retrasada? Cuando he sacado lo menos 4 asignaturas de cursos enteros en menos de una semana y sin estudiar más de 4 días seguidos. ¿Qué narices me pasa? El otro día me levanté a las 8 y me entró un tremendísimo ataque de ansiedad que me duró todo el día. No pude concentrarme absolutamente nada. A estas alturas, hace una semana, ya me sabía todo el contenido. Por partes me lo había estado estudiando y me lo había aprendido. Lo demás de la semana la llevo para NO MEZCLARLO. Y no es difícil de adivinar que no he logrado mi cometido. Lo mezclo todo, incluso la parte de sintaxis. Y ya no salgo de ahí. Incluso me he llegado a preguntar si la broma de tener mente caca, al final me ha pasado factura y he terminado siendo una completa retrasada mental. Que seguramente es la opción más factible. Pero no estaba con eso, aunque también es uno de los motivos por los que hoy estaba tan sensible. Porque eso me tiene muy estresada.
La verdad es que me lo vuelvo a guardar todo y no digo nada a nadie. No suelto los sentimientos. Hasta que, como hoy, exploto. Hay otro motivo por el que hoy estaba también bastante sensible, pero eso no lo voy a comentar, puesto que creo que ya se lo he dicho a la respectiva persona.
Siendo sincera, creo que por mucho que lo intente, mi vida no avanza. Estoy estancada, dando vueltas hacía el mismo sentido, como la gran perdedora que soy. Así es. Soy una chica que ha fracasado en la vida. Que nunca le ha salido nada a derechas. Incluso las cosas a las que les pongo todo mi esfuerzo, se desmoronan como castillos de arena mal construidos. Simplemente creo, más bien me reafirmo, en que no estoy capacitada para vivir... Aunque no por ello voy a dejar de hacerlo.
Y aun así, debo seguir adelante.
Por nuestro futuro...
Siempre presente.

lunes, 19 de agosto de 2013

Agonía.

No me gusta confesar esto, pero estoy destrozada. La realidad es que no estoy llevando nada bien la muerte de mi hermano. Incluso si intento seguir adelante por mi bien y por el de los demás, eso no quita el hecho de que por dentro esté destrozada. Y me vuelve a ocurrir de nuevo, el tener una mezcla de sentimientos tan distantes los unos de los otros que ya no sepa ni cuales siento en qué momento. Al menos me cuesta mucho diferenciarlos y a veces mi cara no muestra lo que realmente siento. Esto creo que ya lo dije antes... El caso es que he empezado a llorar hace como 5 minutos más o menos. Si me preguntaran las razones de por qué estoy llorando en este momento, no sabría decirlas. Simplemente mi familia se ha ido a dormir y las lágrimas han empezado a salir. Realmente llevo todo el día sintiéndome muy mal, supongo que el que sea el 5º mes después de su muerte puede tener mucho que ver. Pero además he estado sintiéndome muy mal por cualquier cosa que ha pasado. Ha habido un momento en el que me han dado una noticia con la que cualquiera de mi comunidad autónoma con gustos friki moriría de felicidad y me ha animado bastante... pero solo han pasado unos minutos para que ocurriera otra cosa para volver a estar mal. Creo que no es bueno dejarme sola en momentos como este, porque entro en estado de ansiedad y sería preocupante si me da un ataque de ansiedad sin nadie cerca...

De todos modos, aunque diga que estoy mal hoy, mañana estaré más tranquila. Hoy es un día duro para mí y por eso estoy de peor humor, por así decirlo. En realidad estos días he estado siendo muy feliz. Miquel vino dos semanas y realmente soy muy feliz con él. Es muy tierno y sincero. Espero poder hacerle feliz del mismo modo que él me hace feliz a mí. No es que piense que se lo debo, es que deseo hacerle feliz. Pienso que debe estar siendo muy difícil para él... y eso me preocupa en cierto modo. Me refiero a mí, es decir, todo lo que me ha pasado es muy complicado y pienso que a veces debe ser difícil tratar conmigo... sobre todo porque a veces me encierro mucho en mí misma. Por eso pienso así... Pero bueno, espero que todo vaya bien. Por ahora me iré a dormir. Mañana tengo que estudiar.
A veces la vida es muy dura,
pero aun así pienso que debo seguir.
Por mí, por tí, por nosotros.
Siempre presente.

jueves, 4 de julio de 2013

Brisa.

El viernes pasado tuve una especie de pesadilla. Llevaba ya una temporada sin tener un sueño que me perturbara de tal manera. No era necesariamente una pesadilla, al menos no hasta que me desperté. Para mí era bastante normal. Era mi vida diaria.

En el sueño, yo bajaba las escaleras con el pensamiento de coger el portátil para luego subirlo a mi cuarto, como hago ahora cada noche y hablar con Miquel. Cuando estaba llegando abajo, mi hermano Rodrigo aparecía por la puerta de la cocina-comedor con el portátil en las manos, dispuesto a ir a su cuarto para usarlo él. Le paré y le dije claramente que me diera el portátil porque lo iba a usar yo, como todas las noches. Bueno, el resto supongo que es previsible. Gritos y más gritos. Él se encierra en su cuarto con el portátil, ganando la batalla, y yo me voy al mío, bastante enfadada. Una vez allí me quedaba un rato mandándo mensajes de Whatsapp con Miquel y finalmente me dormía.

Ahí acabó el sueño. Lo malo fue despertar, pues cuando me desperté, sentía esa ira la cual sentía en el sueño. Sentía que estaba enfadada con mi hermano, por no haber podido hablar con él. Pero entonces me quedé sentada en la cama, ya para levantarme, y vi que a mis pies estaba el portátil. No pude hacer nada por remediarlo. Empecé a llorar como hacía un tiempo que no lo hacía. Me sentí como si lo hubiera vuelto a vivir. Los gritos, los llantos, las caras, las palabras. Todo volvió a mí en ese mismo momento. Pero no duró más de una hora. Aunque no puedo decir "volví a la realidad", pues esa es la realidad. Pero sí que acepté la realidad. Pues no es algo que pueda negar. No sería saludable.

Por otra parte, a veces tengo esos bajones como el de ahora. No son queriendo, claramente. Suelen pasarme por ver alguna cosa. Por escuchar alguna palabra. En este caso... no me gusta decirlo, pero es por mi madre. Realmente la gran mayoría de los bajones que me dan desde entonces es por mi madre. No digo que me moleste que hable de mi hermano. Lo que me molesta es que se ha obsesionado. Intenta imitarlo en ocasiones y si no es eso, busca los parecidos que puede tener cualquier cosa. No para. Es todo tan constante que me cansa... Y si hay algo que realmente me molesta son esas dos palabras. "Mi niño...". Cada vez que le escucho decir eso, se me vuelca el corazón. Son cosas que no puedo aguantar.

De todos modos no estoy triste todo el tiempo ni nada así, son solo bajones puntuales, cosas puntuales. Realmente lo estoy llevando bastante bien. Aunque no podría estar así de no ser por unas cuantas personas que están a mi lado y me apoyan en todo. Resaltando a una persona entre todas. Puede sonar muy típico, pero desde el principio solamente buscaba su refugio. Y realmente pienso que de no ser por Miquel, no habría sabido llevarlo de este modo. Él me da mucha tranquilidad. Una paz que nunca había conocido. Es algo totalmente diferente a lo que había conocido hasta ahora. Me hace muy feliz. <3

Y bueno, no tengo mucho más que decir... Tan solo que uno de mis mejores amigos se fue hoy de viaje y espero que lo esté pasando genial y que venga a verme de vez en cuando. :c Ah~ y que paso de curso, aunque tengo que recuperar Lengua en Septiembre, si no, no podré seguir con los estudios. Pero vamos, que lo voy a sacar. Y nada más, que pasen unas buenas vacaciones de Verano. Bye~
"El mentir es mi especialidad.
No soy bueno en ser honesto.
Es algo gracioso, de hecho
mi cuento más verdadero es el que suena más falso."
Siempre presente.

sábado, 18 de mayo de 2013

Epa~...

Mmm Otra vez aquí. Tal vez debería dar una disculpa, pues debería haber subido una publicación el día 4. No se qué me pasó, pero no tuve fuerzas. Hoy, bueno, no podría decir que estoy mejor. Es más. En este instante estoy de mal humor. Puesto que se acaban de cumplir los dos meses desde la muerte de mi hermano. Estoy de mal humor porque, he comenzado a odiar el número 18. Verlo me hace deprimirme. Incluso si no tiene nada que ver, es un acto reflejo que tengo ahora. Me deprimo. Y eso no hace más que enfadarme. Cada vez desprecio más ese número... Y realmente ahora, lo desprecio con más ganas que en otro momento. Es un número horrible... Realmente horrible. Y qué puedo decir... qué más. Estoy triste, tengo miedo. Se me acumulan las emociones... No se qué hacer. Pero no importa. ¿Saben? No importa. Porque estoy bien. Seguiré adelante. Es cierto, odio el número 18. Con todas mis fuerzas. Es estúpido, no lo es. Juzgen ustedes mismos. Yo estoy bien. Y por eso, no me voy a preocupar más. Es decir, estoy triste, pero ¿y? Aquí estoy. ESTOY. Eso me basta en este instante. Me basta. Me despido. Bye.
 
Realmente he cambiado. ¿Te preocupa?
Lo siento, nunca he controlado lo que soy.

Siempre presente.

lunes, 1 de abril de 2013

Huracán.

Así es como mi vida está siendo desde el día 18 de Marzo, a las 6:30 horas de la madrugada. Ese momento en el que de repente, los gritos de agonía de mis padres me despertaban. Esos gritos que nunca, pero que nunca se me van a olvidar... Gritando el nombre de mi hermano Rodrigo. Nunca se me olvidarán las voces de mi padre en el baño, los sonidos que hacía al intentar hacer la reanimación al cuerpo sin vida de mi hermano, la cara y agonía de mi madre y cada reacción de cada persona con la que hablé por teléfono... La reacción de mi hermano más mayor, Nono... La de mi abuelo paterno... La de mis tíos... A todos, completamente todos se les rompía la voz de repente... Yo, sin embargo, me quedé intacta. No es que no supiera reaccionar, tampoco es que no me importara que mi hermano hubiera muerto y, sobre todo, no era que no lo había asimilado. Era más bien que, en ese instante, no era el momento. Pensé que al menos uno tenía que estar firme para cuando la gente llegara y para, sobre todo, controlar a mi madre para que nada malo le pasara y para que no le faltara un hombro en el que llorar. Más o menos, a las 11:00, llegó una de mis amigas, Ana. Hasta ese momento, sí, HASTA ESE MOMENTO, 5 horas después, en el que le ví, que no me eché a llorar. Pensé "que bien, por fin ha llegado alguien en quien puedo poner mi carga sin sentir que la otra persona debería estar peor que yo". Estas dos semanas, no han sido para nada fáciles para mí. Entre la misa, el tiempo que fueron mis padres a Badajoz para ir al crematorio, el concierto de flauta, el volver a clase, a los ensayos, viajar a Pueblo de Dios y a Mérida... y sobre todo, los tres días en los que mi vida ha estado centrada a un mural conmemorativo a mi hermano. Estas dos semanas, me he dejado llevar. Nadie me empujaba y nadie tiraba de mí. Era yo, yo misma... pero me dejaba llevar. Era como si sintiera que debía hacerlo. No. TENÍA QUE HACERLO. Aquella noche... ocurrió algo que aún me hace enloquecer.

Mi hermano Rodrigo se hizo la cena. Estrenaba la sandwichera que habían comprado mis padres y se puso a cenar en el salón. Yo, después de él, me hice también dos sandwiches. Pero yo cené en la cocina. Mi hermano terminó y empezó a dar vueltas por la cocina. Recuerdo la conversación que teníamos en la que él me decía que si tuviera los ingredientes adecuados, podría hacer unos sandwiches cojonudos. Sí, COJONUDOS. Y es que es cierto que a mi hermano se le daba muy bien hacer mezclas en pizzas y bocadillos. (aunque a mi no me gustaban la gran mayoría). Después... se metió en la ducha y yo acabé de cenar. Tomé el teléfono de casa y me fui a la cama a hablar por teléfono. Cuando hablaba le decía a Miquel que mi hermano era un estúpido metiéndose a la 1 de la madrugada en la ducha. Que eso no era normal y menos con la música puesta al tope. Después seguimos hablando y sobre las 2... y aquí viene lo importante... yo ya había escuchado el secador y todo porque desde mi cuarto se escucha lo del baño. El caso es que de repente, sonó un ruido super raro... Era como si alguien se atragantara. En un primer momento me asusté un poco... incluso me quedé callada. Pero después noté como el sonido venía de la derecha. De casa del vecino. O al menos eso me parecía a mí. En ese momento no pude cerciorarme de que, en realidad, era mi hermano. Muriendo. Ahora que lo pienso se me desgarra el alma. No puedo soportarlo e incluso me dan unos super ataques de ansiedad que nunca me habían dado... Tales que hasta me entra afixia e himperventilo. Aunque ya nos han dicho que murió por una explosión en la vena aorta. Nos dijeron que no tenía solución. Que incluso estando al lado no nos enteraríamos. También que no se enteró. Que simplemente, es como un desmayo. Eso tranquilizó a todos... menos a mí. Aunque delante de mi familia lo finjo. Ya he pensado en la posibilidad de que fuera ya muerto, que el cuerpo reaccionase solo. Pero claro... aun así, me agobia muchísimo... Lo escuché morir. Lo escuché. Y eso, espero, de verdad espero, que no me haga enloquecer.

Que más puedo decir. Me siento mal. Es normal, ¿no? Porque es mi hermano. Supongo que algunas personas pensarán que no, que yo le odiaba y que tal y cual. Yo he odiado mucho a mi hermano, incluso hasta el punto de no quererle en mi familia. Pero, desde antes de Navidades, él estaba cambiando. Su mundo era mejor. Estaba tranquilo y se llevaba mejor con todos. Incluso conmigo. Estaba madurando por fin... Y tal vez, a mí lo que me calma es que haya sido así y no hace un año, cuando nos odiábamos tanto... Ahora le echo de menos. Me ha tocado más de una vez poner la mesa y aún cuento con su plato. También pienso que lo encontraré por las mañanas o cosas así. Cada vez que despierto, es en él en lo primero que pienso. Y me agobio mucho... porque pienso que no he sido una buena hermana. Siento que le debo mucho y que de algún modo, tengo que hacer algo para compensarlo. No se por qué, antes pensaba al revés, pero ahora pienso que de verdad... merezco algún tipo de castigo por ser así. Al menos así pensaba hasta hace dos días, antes de soñar con él.

Soñé que estaba en un ordenador. El escenario era igual al de un estilo de juego Online de unos de los juegos favoritos de mi hermano. Battlefield. En ese escenario un equipo pone bombas en unos monitores y el otro equipo las quita. Yo estaba en uno de esos monitores. De repente llegaba mi hermano. Yo era consciente en el sueño de que él estaba muerto, pero en ese instante, me pareció de lo más normal. Él seguía sus pautas comunes como para salir de casa. Habían varias cosas por ahí suyas, la palestina blanca, los cascos y su abrigo. Son las 3 cosas que yo estoy usando de él. Después me llamaba un amigo y yo me centraba en mi hermano y me daba cuenta de que ¡joder! Mi hermano muerto está ahí. También me fijé que tenía un hilo de sangre saliéndole de la nariz. Supongo que así lo juntaba con la muerte de algún modo. Me empezó a dar miedo. Me sentía fatal y le decía a mi amigo que no me colgara. Que no lo hiciera que tenía miedo. Que hasta que mi hermano muerto desapareciera no se fuera. Que de verdad, tenía mucho miedo. Entonces mi hermano se acercó a mí. Me encogí un poco. Tenía realmente mucho miedo. Y él de pronto tomó mi rostro y me dió un beso en la frente. Luego me sonrió y se fue. En el momento que pasó una esquina y desapareció, yo me desperté. De algún modo siento que mi hermano me quería decir que no me preocupara. Que todo está bien. Que me quiere. Que tengo que seguir. Que seguirá conmigo. A mi lado. Y que sobre todo... sea feliz. Y eso haré. Ahora más que nunca, quiero estar presente en la vida de la gente que amo. Por eso, ahora más que nunca, se lo que quiero. Y sea como sea, lucharé por ello. Con todas mis fuerzas.

Antes de despedirme, quiero dar gracias a toda mi familia por sostenerlos y apoyarnos. A todos, todos mis amigos. A los amigos de mi hermano. A toda la gente que nos ha dado ánimo. En serio, cada persona, ha hecho un poco de milagro en estas dos semanas y se que seguirán creando milagros con este suceso. Os quiero mucho.
 
Y me despido ya, con esas palabras que estarán conmigo eternamente.


SIEMPRE PRESENTE. YOUNG for ETERNITY.

lunes, 4 de marzo de 2013

29 días.

No se qué debería escribir exactamente, ya que no se cuándo se va a leer esto... pero bueno... Es todo muy confuso... En este tiempo he estado aprendiendo muchas cosas y no se, he hecho muchas amistades nuevas. En clase la gente me empieza a respetar e incluso un compañero me pide ayuda con su vida... y otra chica con los estudios. Por otra parte, el grupo me está haciendo muy bien. Realmente me siento muy cómoda con ellos, son geniales. Y me refiero tanto al grupo del instituto como al de fuera. Prácticamente somos los mismos, así que... me refiero a los dos. El caso es que estoy rodeada de gente muy simpática y buena... que me está haciendo mucho bien día a día. Estoy realmente agradecida de haberles conocido.

Por otro lado, creo que he cambiado. No se si a esto se le puede llamar madurez porque si es así la he pasado tantas veces ya... Siento que no soy la misma, no se. He apartado a mucha gente y por otro lado se acerca mucha otra. No se, es raro. Además de que mi forma de ser y de ver las cosas es más detallada aún de lo que era antes. Pero hay algo que es muy diferente en mí y es que, he conseguido apreciarme. Incluso mis fallos los estoy apreciando. Aunque realmente no se si eso es bueno, pero aun así, no es como antes que me odiaba incluso porque le quitaba aire a los demás al respirar. (?

En fin... que me despido. Hasta la próxima actualización~
De nuevo me he dado cuenta de que la música
es lo más importante en mi vida.
Creo que realmente, es la cosa sin la cual
mi vida, mi existencia, no vale nada.