¿Qué puedo decir que no haya dicho ya? Tantas veces he pensado "¡Esto tengo que después subirlo al blog!" cuando veía cosas bonitas y bellas o "Después iré al blog y me desahogaré" cuando realmente me he encontrado mal estos días... En verdad esto ya es... Pf~~ Me dan ganas de cavar y cavar hasta encontrarme con el infierno y decirle tranquilamente al regidor. "Mire, he decidido que ya no hace falta que siga ofuscándome con sus incompetencias y sus travesuras en el mundo de los humanos, lo he decidido y me voy a quedar aquí, con usted. No veo otro final para mi vida, pues lo que estoy viviendo... ¿Acaso se le puede llamar vida?". Simplemente, creo que ya nada sirve para hacer que yo vuele de nuevo, para que salga de aquella jaula que tanto daño me hace... Es como aquellas novelas en los que la dama acaba suicidándose por que su amor, el cual murió, vino a llevársela con él. Esas novelas románticas en las que, todo amor termina en tragedia. Así es mi vida. Se que aún soy joven y que el mañana puede que me depare cosas hermosas de las que ni siquiera he podido soñar... pero eso no justifica que ahora, todo lo que me esté pasando no sea importante. Mi vida va cada vez a peor, apenas tengo autoestima y, siendo sincera, no tengo muchas ganas de vivir. Sí, tengo gente muy hermosa ahora mismo en mi vida. Sí, todos se preocupan por mí, tanto que me intentan dar parte de su alegría. Pero, no, nunca consiguen nada... nada más que mi tonto engaño de estar alegre durante un periodo de tiempo en el que les convenzo de que ya no deben preocuparse por mí. Es verdad, solo quiero que me dejen expresar lo que siento y pienso. No quiero preocupar más que a la gente a la que voy a pedir ayuda. Como a Teme, a Leli, a Yolanda... Solo quiero, que dejen de intentar hacerme feliz a la fuerza. Yo, no voy a ser feliz por mí misma ni con la ayuda de nadie... Creo que solo existen dos maneras de que yo consiguiera ser feliz en este momento... y las dos están muy lejos de cumplirse.
Hace una semana... ¿dos tal vez? He vuelto con mi amistad con Ana. Se puso tan feliz... También perdoné a Cristian. Los dos estaban muy contentos... Quisiera pensar que yo también, pero la verdad es que no lo estoy. Tal vez un poco, sobre todo con ella, pero... pff... Es decir,... ya nada me hace contentar. Me siento tan caprichosa...
No se... el motivo de mi existencia ha desaparecido sin avisarme de su partida. ¿Qué debo hacer? Tomé la decisión de pensar que me ha abandonado. Es una decisión tan ... egoista. Pero no quiero pensar cosas peores...Es decir ¿qué haría yo si él desaparece de la vida? ¿Del mundo? Ni siquiera quiero pensar en ello... Se me desgarra el alma... si pienso en ello... Por eso prefiero pensar que en el lugar donde esté, es feliz y consigue nuevas cosas día a día... Yo solo puedo esperar eso. No quiero pensar nada más que eso... Uf... y me despido ya, no tengo ánimos de seguir.
Últimamente, me he aficionado al chocolate caliente.
Estoy pensando en comprarme nubes de azucar para echarle.
Mmm... Eso debe de ser delicioso.
