domingo, 11 de enero de 2015

08 - American Beauty

Es posible que en este post diga cosas ya dichas, me queje de cosas de las que ya me he quejado anteriormente, explique cosas ya explicadas, pero realmente necesito hacer este post. De todos modos como nadie va a leerlo poco importa.

Posiblemente aunque pensaba que tenía mis ideas ordenadas para plasmarlas en este mismo instante, la verdad es que de repente todo está mezclado en mi cabeza. Me gustaría desquitarme de tantas cosas que ni si quiera sé por donde empezar a desquitarme, ni si quiera sé qué contar ni cómo contarlo para no saltarme nada. Aun así voy a intentarlo...

¿Alguna vez habéis sentido que estáis fuera de vosotros mismos? ¿Que os habéis quedado parados en un sitio y que aun así el tiempo continúa a vuestro alrededor? Desde hace un tiempo me siento sin sentirme en mí misma. Es como si mi mente se hubiera aislado en un lugar fuera de mi cuerpo y cuando vuelve a mí es solo para sacar los sentimientos que tengo ahí retenidos, aquellos que aún no han superado los dolores del pasado. Son momentos en los que la ansiedad se apodera de mí. Momentos en los que solo puedo llorar para desquitarme. Siento que aún no he podido desahogarme. No solo hablo de mi hermano, son muchas más las inquietudes que siguen dentro de mí y aún no se han resuelto. Inquietudes que se tapan unas a otras, pero que no tienen un orden definido de prioridad ni antigüedad. Simplemente están ahí. Con el único cambio de que van creciendo en número. Se van superponiendo cada vez más.

A veces me da muchísimo miedo pensar tanto en mí misma, en mis sentimientos hacia mí misma, ya que lo que hasta hace poco era normal para mí era pensar en mi propia destrucción. Realmente no sé cómo pienso de mí en este mismo instante. No sé si me quiero o si me odio. Me da miedo indagar en mis pensamientos por si vuelvo a encontrarme a aquella Ana María de hace poco, la cual estaba esperando al momento en el que se viera involucrada en algún accidente de coche, o se acabara suicidando por la presión de sus propias emociones. Esa chica que a veces, en determinados momentos extremos de mi vida aún aparece haciéndose con el control de mi mente y volviendo a reflejar en mi mente pensamientos de destrucción. Porque quizás si me preguntaran ahora si tengo algún pensamiento así diría que no, pero quizás mañana o incluso dentro de unas horas no podría decirles lo mismo. Porque quizás si me preguntaran si el mundo me la suda les diría que sí, pero en mi interior estoy altamente preocupada y deprimida por ciertas personas que he perdido y que llegué a pensar que nunca perdería. Porque mi hipocresía es bastante grande. Porque siempre estoy bien, pero resulta que realmente siempre estoy mal.

Hasta ahora solo me he podido sentir en paz al lado de Miquel. Solo he conseguido empezar a salir realmente de este profundo abismo a su lado. Y aun así hace poco él fue causante de otra inquietud que aún circula en mi mente. En ocasiones pienso que tengo realmente muchísimo miedo a que él me abandone. A que me deje de querer por una cosa u otra. Al igual de que me da miedo hablar del pasado. Cada vez que tengo que hablar de alguna vivencia que hemos tenido juntos, me trabo. Me trabo porque sé que es algo que solo fue para mí. Que para él no fue. Por todo lo que ahora sé, es que no puedo pensar con "real felicidad" en los momentos vividos con él antes del verano pasado e incluso partes de ese verano las tengo entre dudas. Para mí se han convertido en momentos de "falsa felicidad". Realmente no sé si es algo que pueda llegar a reprocharle el día de mañana, pero sí es algo que aún no he podido pasar. Aunque es algo que ya tengo asumido. Aún duele, si, pero realmente es algo que ha pasado ya. Ahora estamos en una etapa solo nuestra y ni si quiera sé si quiero volver a hablar de eso con él, aunque seguramente en algún momento somnoliento termine lloriqueándole sobre algún temor que aún habite en mi ser. Pero no es algo que yo vaya a hablarle para hacerle daño, si no para superarlo, ya que la única persona a la que puedo acudir para que me ayude a superarlo es él mismo.

Por ejemplo, estas Navidades han sido con una grandísima diferencia las mejores Navidades que he tenido en mi vida. Nunca me habría podido imaginar que pasar las Navidades con tu pareja podría ser tan bonito. Y aun así simplemente pasar días junto a él para mí es lo mejor que me puede pasar. Algo que no cambiaría por nada. Es que si hubiera algún modo de poder transmitirle lo especial que ha sido pasar con él estos días... tanto que me duele no haber pasado esos 40 minutos en los que esperaba a que pusieran el avión con él... tanto que me arrepiento de no haber ido corriendo a darle un abrazo cuando se acercó a la barandilla... Ojalá nada impida que pueda verle en Semana Santa... Sé que le veré en Verano y que iré yo y que estaré unos dos meses o más o algo así, pero es que de aquí a Junio son 5 meses... casi 6... y no creo que yo pueda con eso. Es decir, en sí podría, pero no quiero poder. No puedo porque me da miedo pasar mucho tiempo sin vernos... Porque ¿y si deja de quererme por no vernos? Es que hacia eso yo no puedo hacer nada y me frustra muchísimo. Y aunque se me diga que no pasará, sé que es una posibilidad. O al menos en mi cabeza está esa posibilidad... aunque creo que está porque él me decía cosas así hace un año... Supongo que muchos de los miedos que tengo ahora son por cosas que él me decía antes. Cosas que ya no sé cuáles pueden seguir y cuales no...

Cualquiera diría que con tantos miedos que tengo a perderle y cosas así esta relación me esté dando más quebraderos de cabeza que cosas buenas, pero no es así. El simple hecho de que me de miedo a perderle significa que es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida y perderle sería para mi lo peor que podría pasarme en este momento. Poder pensar eso para mí es gratificante, porque significa que tengo a mi lado a alguien que es realmente especial, con quien estoy realmente cómoda, con quien puedo ser yo misma. Y creo que si hay algo que me está dando quebraderos de cabeza en esta relación no es él precisamente. (y realmente no tengo ganas ni fuerzas para entrar en detalles de este tema en este momento)

Creo que aún tenía cosas por decir, como siempre, pero en este momento ya no doy para más. De todos modos el post ha acabado quedando muy largo, así que me despido ya. ¡Hasta la próxima! Ah y ¡Feliz año nuevo!
Siempre seré tu princesa.
Siempre te colmaré de felicidad.
¿Tú también lo harás?
Siempre presente.

martes, 26 de agosto de 2014

03/08/2014 [New chapter]

Al fin puedo ver como los miedos se van dispersando y la tristeza cada vez es menor. Por fin veo la felicidad que tanto ansiaba acercándose a mi. Ya se ha dado el paso que tanto deseaba y se han descubierto los sentimientos por los que he estado tanto tiempo esperando... Ha sido tan difícil llegar a este punto, que incluso a veces necesito que él me de señales de que esto es cierto.

Esto realmente no quiere decir que todos mis miedos hayan cesado. Aún me quedan muchos miedos en mi interior. Miedos que ahora mismo no pueden desaparecer. Miedos que tardarán incluso años en irse. Miedos con los que aún me queda sufrir, pero miedos que no me harán volver la vista atrás. Miedos que no podrán hacer que me rinda. Solo porque tengo muy seguro lo que tengo que hacer. Y esto es hacerle lo más feliz posible, a la par que él sabrá hacerme lo más feliz posible a mi.

Qué decir, estoy viviendo los que quizás sean los días más felices de mi vida hasta ahora. Son días en los que puedo abrazarle y besarle. Puedo decirle todo lo que siento en el momento que lo siento. Puedo dormir a su lado, abrazada a él. Puedo cuidarle, hacerle reír y reír con él. No hay distancia.
Ojalá pudiera estar así para siempre y ojalá estar así para siempre ocurra lo más pronto posible.

Cada vez que le miro, ya sea dormido, concentrado mientras juega, viendo anime, cuando me mira, no importa cuando sea ni cuanto, que lo único que pienso es que quiero cuidarle y quiero hacerle feliz. A veces me gustaría que se diera cuenta de cosas que hago para esto, pero otras en cambio, creo que no quiero que las sepa. Hay cosas que hago para su felicidad y que no se da cuenta de que las hago, ni nunca se dará cuenta. No me importa. Soy yo quien ha decidido que así sea. Algunas son cosas que se que si las hiciera él puede perjudicarle, por eso decido hacerlas yo, porque aunque a veces pueda salir también perjudicada, se medir en donde me estoy metiendo y se lo que debo hacer para no sufrir.

Tal vez sea solo que el mundo me ha dado una tregua
por eso mismo debo disfrutar al máximo
e intentar que esta tregua sea infinita.
Siempre presente.

martes, 29 de julio de 2014

3.

A veces me ocurre que quiero escribir en el blog, pero tengo las ideas tan enredadas en mi mente que no soy capaz de escribir. Ahora es uno de esos momentos. Me gustaría decir muchas cosas, pero ni si quiera sé qué cosas son. Es algo así. A veces me cuesta darle forma a mis pensamientos y sentimientos.

Hoy he tenido un día horrible. Se podría decir que estos días están siendo horribles. Pero realmente hoy es el día que peor lo estoy pasando de los que llevo. Me he despertado con conjuntivitis en los dos ojos, mi padre se ha puesto super borde diciendo que digo cosas que a mi madre le preocupan, pero es que son cosas totalmente normales, pero ella se emparanolla, pero entonces yo tengo que dejar de ser yo. ¿Qué cosas están bien y qué cosas mal? Yo eso no lo sé... Después, apenas estaba hablando con Miquel... estábamos en llamada, pero no hablábamos nada... aunque esto es más egoísta mío que otra cosa... Luego mi madre me ha puesto de los nervios. En la piscina, me ha dado un tirón en el pie y he tenido que dejar de nadar. Después mi madre me ha puesto de los nervios, otra vez. Luego, volviendo a casa, me ha llamado Miquel al móvil.. pero estaba con mis padres en el coche y, yo con el pensamiento aún de lo que mi padre me había dicho, he acabado respondiendo la llamada como no debía y he hecho sentir mal a Miquel. ¿Por qué soy tan estúpida?... Después me ha dado un calambrazo con la puerta de casa a la hora de ir a la farmacia. Al salir de esta, una mujer a estado a punto de llevarme por delante, o por detrás, porque estaba dando marcha atrás en un lugar en el que NO se puede. Al llegar a casa, he discutido con Miquel y justo se ha ido mi internet. Luego se arregló todo, pero me quedé dormida... Estaba bastante cansada. Y por último, mi madre me ha vuelto a poner de los nervios y me escuecen mucho los ojos de la conjuntivitis. Debería irme a dormir, pero necesito estar hablando con él...

Después de este día, espero que los demás sean mejores...pero sobre todo rápidos, puesto que el sábado por fin podré sentirle en mis brazos... Ya solo quedan 3 días para emprender mi viaje hacia él.
Que aún pueda ver esperanza
en esta vida tan oscura
y tan llena de dolor...
es como un milagro
que parpadea a lo lejos
cautivándome con su esplendor
como las estrellas de los deseos.
Siempre presente.

martes, 22 de julio de 2014

10.

Hoy él me ha dicho que no seré capaz de dar el primer paso al encontrarnos. ¿Seré capaz de sorprenderle? Solo espero que mis nervios no me la jueguen...

Si tan solo no tuviera la manía de guardármelo todo en mi mente y taparlo con la vergüenza que me caracteriza, creo que me sería más fácil transmitir lo que siento con claridad. Es como cuando él me empieza a mandar muchos besitos y yo solo puedo avergonzarme y morirme mientras mi cabeza explota con un "AAAAAAAAAAAAAAAAAAAH Quiero besarleeeee" mientras lloro sin llorar. Me da mucha rabia ser así... por lo que espero no serlo cuando esté allí. Me esforzaré por mostrarme tal y como soy.

Estos días estoy muy nerviosa. No es silo por el hecho de verle, es más profundo que eso. Siento que ir a Barcelona este mes marcará un antes y un después en mi vida. Sin ser necesario saber cómo terminará todo allí, solo ir será el final de una etapa y el inicio de otra. De algún modo le tengo miedo a eso. Soy temerosa a los cambios en mi vida. De algún modo, los cambios que he hecho en mi vida siempre han empezado bien y luego han caído en picado. Espero que ese circulo vicioso termine en este viaje.

A parte de todo lo que tenga que ver con el viaje, estos días tengo muy presente a mi hermano. Le echo mucho de menos. Quizás a estas alturas nos hubiéramos seguido odiando, quizás realmente él iba a mejor persona, como parecía estar siendo. Intento imaginarme mi vida aún con él. A veces se me hace muy fácil y otras veces se me hace imposible... Estoy segura de que él se habría llevado bien con Miquel... también estoy segura de que me habría apoyado con todo lo de irme y demás... Ah~ si tan solo él no hubiera sido un puto cabrón en su adolescencia, quizás hubiera podido tener muchos más recuerdos bonitos que horribles... pero solo intentaré borrar los horribles poco a poco... Quiero poder recordarle con algo menos de rencor.

Y nada más, por hoy. Solo decir que a lo mejor escribo alguno de estos días antes de irme a Barcelona un mes. Bye bye~
Si tan solo no tuvieras que volver a pronunciar esas palabras...
Yo realmente sería muy feliz.
Siempre presente.

lunes, 21 de julio de 2014

11.

Cada día que pasa es como una dosis de adrenalina para mí. Cada día que pasa mi corazón se acelera y mis nervios se alteran. Cada sentimiento se hace más intenso e incluso los miedos se me escapan de las manos. Estoy perdiendo el control.

A veces no me gusta tener a gente que me conozca tan bien, pero realmente necesito a esta gente que me conoce tan bien. No sé vivir en un mundo que me desconoce, así que al menos necesito que varias personas sepan de mí, de mis pensamientos y sufrimientos, de mis alegrías y desvaríos. Hoy he hablado con una de estas personas. Él es un chico al que tengo un respeto y un aprecio muy grandes. Él es de las mejores personas con las que he podido llegar a cruzarme. Cuando me preguntan por mi mejor amigo/a es una de las primeras personas que vienen a mi cabeza. Él se llama Adrián. Sea como sea, este chico consiguió hacerme pensar en muchas cosas hace dos años, cuando lo conocí. Él fue compañero en mi primer año en la Escuela de Arte y él, en ese tiempo, fue uno de mis mayores apoyos emocionales. Siempre podía contarle mis frustraciones y siempre recibía buenas respuestas de su parte. Hoy, hablando con él, me ha referido lo mucho que he cambiado en el poco tiempo que me lleva conociendo, de tal modo que si antes era una temerosa del mundo, ahora puedo plantarle cara.

Hay tanta gente que me lo ha dicho que al final voy a tener que creerme el hecho de que sea una persona fuerte. Es posible que desde hace ya un tiempo yo haya pensado sobre mí como alguien fuerte, es posible que yo ya lo supiera, pero el hecho de decírmelo a mí misma, de decirlo al mundo, es como si me hiciera sentir repulsión. No solamente con este pensamiento... Cada pensamiento bueno que puedo tener sobre mí, es como si yo misma me lo rechazara instantáneamente. Es posible que aún no me sea capaz verme con los ojos con los que me ve la mayoría de la gente. Es posible que mis ojos aún estén envueltos en lodo. ¿Será posible limpiarlos algún día? Esa es la cuestión.

Lo cierto es que quiero ser fuerte. Sé que me queda mucho camino en la vida y siento que no estoy preparada para ello, pero pretendo ser cada vez más eficaz a la hora de vivir para poder hacer realidad mis sueños y con ello hacer feliz a las personas que me rodean, incluyendo obviamene a las que tanto amo.

Hay partes de mí que sé que son confusas para muchas personas. A veces incluso parece que mis pensamientos chocan y se contradicen. Aun así yo no voy a dejar de pensar como pienso ni de ser como soy. Voy a avanzar en la vida con mi mente y mi corazón a la par. Me gusta como soy, dentro de todo este caos. ¿Podrá él con todo este caos? Esa es la nueva cuestión.

Creo que puedo confiar en un sí.

Quedan 11 días para iniciar mi viaje a Barcelona, pero realmente quedan 12 días para verle a él. Me siento morir de impaciencia por dentro. Cada vez, no paro de dejar de mirarle durante más tiempo y son más las veces que acaricio la pantalla. Algún día me pillará. Me cuesta muchísimo dejar mis conversaciones con él, o simplemente dejar de verle por un rato. Siento que estoy llegando a un estado que tal vez sea el mejor para mí. Siento que con él puedo conseguir lo que busco. Ojalá todo salga bien. Ojalá podamos amarnos.
Ojalá podamos ser felices.

No pienso rendirme tan fácilmente
ante tí, mundo.
Siempre presente.

viernes, 18 de julio de 2014

Dos semanas.

No lo comprendo. Los momentos en los que más feliz debería sentirme, es cuando más triste me siento. Cuando más feliz me siento, en mi cabeza aparece la pregunta "¿Por qué ha tenido que pasar esto?" y se me viene el mundo encima, quitándome la capacidad de tener esa felicidad. Yo realmente quiero esforzarme con todo esto, pero lo cierto es que me aterra estar luchando a ciegas. Ahora mismo lo estoy dando todo por algo que tal vez nunca llegue. A veces parece que esté ahí mismo y que yo solo tengo que estirar un poco el brazo para poder tocarlo y otras veces está tan lejos que hace replantearme muchas cosas. A veces parece que nunca se haya ido en verdad y otras que nunca haya estado ahí... Desconozco totalmente qué está ocurriendo... por eso estoy luchando a ciegas. No sé cual es el efecto que doy, ni si quiera sé si lo que estoy haciendo vale para algo... el caso es seguir confiando en que todo saldrá bien, en que podré ser feliz de algún modo.

Avanzo con la ilusión de que estoy consiguiendo algo, pero con muchos miedos... ¿Cuánto tiempo estaré así? He estado pensando en que realmente quiero abandonar parte de mi vergüenza, que es un gran obstáculo para mí y empezar a atreverme a buscar lo que quiero. Aunque creo que me costará mucho dejar de pensar tanto en todo... Tendré que esforzarme para esto...

No sé... estoy muy nerviosa por verle. Siento que ardo solo de pensarlo. Solo tengo mucho miedo de cómo vayan las cosas... de cómo reaccionaré, de si me reprimiré realmente o de no encontrar la respuesta en él que deseo y necesito...

Quedan dos semanas y yo muero de impaciencia.
No me juzges,
yo solo te amo.
Siempre presente.

viernes, 27 de junio de 2014

Reprimirse.

Por primera vez he compartido unos pensamientos con él que nunca había compartido. En mí hay un miedo bastante grande a lo que la gente pueda pensar de mis pensamientos con respecto al tema sexual. Vivo con miedo a parecer una persona extraña con temas como este. Soy muy cerrada. No hablo nunca con nadie de lo que pienso o lo que pueda pensar. De mis gustos o de mis inquietudes con respecto al tema sexual. Sé que debería hablarlo con alguien, y supongo que ahora poniendo esto aquí es como si se lo estuviera diciendo al menos a Leli. Yo pensaba que yo estaba bien guardándome estos pensamientos para mí, pero cuando le he contado a Miquel algunos de mis pensamientos, me he podido dar cuenta de que necesito hablar de esto con alguien, al menos decirle estas cosas a él. El problema está en que ahora mismo soy yo la única que tiene este tipo de sentimientos, o al menos eso es lo que se me ha hecho creer. Por esto es que me cuesta aun más decirle las cosas. Sobre todo porque me da miedo que él llegue a darme ilusiones. Esto también es muy complicado... No quiero hacerme ilusiones, porque no quiero sufrir, pero... realmente sí quiero hacerme ilusiones. Quiero que él me ilusione. Quiero que me de esperanzas. Quiero poder sentir que está para mí. Y no solo porque realmente le ame, ni porque esté deseosa de que él me ame igual... más bien es porque solo él es capaz de hacerme sentir estas cosas. Sí, es así. Yo ya había tenido experiencias antes y con personas que me han llegado a gustar, pero yo sé que mis sentimientos estaban vacíos y es una de las razones por las que nunca había querido que ninguna persona me tocara. Siempre he estado buscando a "ese alguien", que de algún modo ha terminado siendo Miquel.

Los sentimientos que he tenido con Miquel desde que le conozco han sido muchísimos. He conocido sensaciones que nunca sabía que podía sentir y que durante mucho tiempo no he sabido apreciar qué eran realmente esas sensaciones. Sensaciones como la que me provocó el día que nos vimos en Madrid. Nunca olvidaré un momento que viví allí con él, ya que fue la primera vez que mi cuerpo se estremeció de esa manera. Fue también la primera vez que había tenido un sentimiento tan fuerte de atracción. Más adelante pude volver a tener esta misma sensación cuando vino a mi ciudad a pasar dos semanas conmigo. Realmente pienso que aquella vez, en Madrid, ya había perdido contra él. No sé si su intención haya sido seducirme en algún momento, pero yo he caido totalmente rendida a sus pies. Quizás esto no sea bueno. Realmente pienso que esto no es bueno. Pero yo no puedo controlarlo. Es superior a mí. Es como una obsesión. Mi mente no puede pensar en otra cosa y mi cuerpo no responde a nadie más. Yo ya no sé que debería hacer. Siento que esto se convertirá más adelante en mi perdición.

Me gustaría poder decirle estas cosas, pero no puedo. El otro día la fastidié, como de costumbre, y ya no se me permite decir estas cosas... De todos modos son lo suficientemente vergonzosas como para decírselas a él. Ya de por sí me siento muy avergonzada conmigo misma de saber lo que siento y pienso, que lo que hago no es más que reprimirme. No puedo hacer otra cosa. La represión es mi forma de vida. Últimamente estoy intentando reprimirme menos, pero está visto que no puedo hacerlo del todo.

No sé ni cómo aguanto las ganas que tengo de estar con él. No sé cómo soporto esta lejanía. Hay veces en las que cuando estamos en llamada y me pone la cam, yo como una tonta acaricio la pantalla y pienso "¿podrá sentir de algún modo que estoy acariciándole los labios?". Pero obviamente, es una tontería.

Tengo miedo de ir a Barcelona. A lo que más tengo miedo de ir es a la primera noche. Debo dormirme rápido si no quiero que mi sueño me juegue una mala pasada. Cuando estoy medio dormida suelo perder algunas facultades, como la de reprimirme. Sé que soy capaz de ir a su cama y abrazarme a él. Sé que lo haría. Por eso debo dormirme rápido. Miedos así tengo muchísimos... por eso espero que él me de su respuesta rápido, para poder despreocuparme de cagarla antes de tiempo.

No miento cuando digo que le amo, que me encanta, que le necesito, que le deseo... Afú, algún día explotaré con todo esto.
¿Podría el señor adorable
regalarme una de sus sonrisas?
Siempre presente.