viernes, 18 de julio de 2014

Dos semanas.

No lo comprendo. Los momentos en los que más feliz debería sentirme, es cuando más triste me siento. Cuando más feliz me siento, en mi cabeza aparece la pregunta "¿Por qué ha tenido que pasar esto?" y se me viene el mundo encima, quitándome la capacidad de tener esa felicidad. Yo realmente quiero esforzarme con todo esto, pero lo cierto es que me aterra estar luchando a ciegas. Ahora mismo lo estoy dando todo por algo que tal vez nunca llegue. A veces parece que esté ahí mismo y que yo solo tengo que estirar un poco el brazo para poder tocarlo y otras veces está tan lejos que hace replantearme muchas cosas. A veces parece que nunca se haya ido en verdad y otras que nunca haya estado ahí... Desconozco totalmente qué está ocurriendo... por eso estoy luchando a ciegas. No sé cual es el efecto que doy, ni si quiera sé si lo que estoy haciendo vale para algo... el caso es seguir confiando en que todo saldrá bien, en que podré ser feliz de algún modo.

Avanzo con la ilusión de que estoy consiguiendo algo, pero con muchos miedos... ¿Cuánto tiempo estaré así? He estado pensando en que realmente quiero abandonar parte de mi vergüenza, que es un gran obstáculo para mí y empezar a atreverme a buscar lo que quiero. Aunque creo que me costará mucho dejar de pensar tanto en todo... Tendré que esforzarme para esto...

No sé... estoy muy nerviosa por verle. Siento que ardo solo de pensarlo. Solo tengo mucho miedo de cómo vayan las cosas... de cómo reaccionaré, de si me reprimiré realmente o de no encontrar la respuesta en él que deseo y necesito...

Quedan dos semanas y yo muero de impaciencia.
No me juzges,
yo solo te amo.
Siempre presente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario