domingo, 22 de abril de 2012

En calma.

Aquel oscuro universo, comienza a desprenderse, dejándome libre. En casos normales diría "¿qué haré ahora?", pero en este caso solo diré "¿qué no haré?". En casos normales también estaría desesperada por buscar una felicidad que tal vez nunca llegaría, pero ahora, en este caso... no me hace falta buscar. Dirán, ¿qué ha ocurrido? Lo diré a mi manera... quien me quiera entender, que lo haga. El mundo, el cual tantas desdichas me ha traido, ha decidido hacer una pausa y regalarme una tranquilidad exquisita. En cierto modo siento que no me acostumbro a esta paz... es como si la tranquilidad no estuviera hecha para mí. Pero solo debo dejar pasar el tiempo y acomodarme a esta nueva forma de vida, más tranquila de lo normal.

Estos días atrás... e incluso hoy... siento unas ganas inmensas de llorar. Es más, me arriesgaré a decir que ayer noche, no era capaz de dormir. Estaba angustiosa, molesta con mi propio cuerpo, con el aire, con las sábanas, con el peluche, con las almohadas, con mi pijama... De repente, tras dar unas tontas vueltas por mi cama, desarroparme y arroparme mil veces y hasta quitarme la camiseta de pijama y volvérmela a poner... era tal el grado de angustia, que las lágrimas empezaron a brotar sin consuelo alguno. No estaba llorando en sí, porque no había queja alguna. No estaba llorando porque ... no había pasado realmente algo como para llorar. Pero sí, estaba llorando... porque mi corazón de repente se vio tan angustiado que no podía más que llorar sin consuelo. No se como al final logré dormirme. El caso... es que aunque tenga tales ganas de llorar, yo y únicamente yo, debo seguir firme... porque de otro modo, no sabría seguir adelante.

¿Qué más puedo decir? Esta paz me inquieta... Me hace sentir tan extraña que parece que de repente alguien vendrá y me matará. Siento que eso podría pasar en cualquier momento... ¿Accidente?¿Asesinato?¿Paliza callejera? ¡Qué mas da! El caso es que estoy con miedo al salir a la calle... Tiemblo cuando veo la puerta de mi casa cerrarse y dejar mi casa atrás... Tengo miedo, porque no hago más de imaginarme que algo malo ha de pasar, para cuando algo tan bueno me ha pasado. Porque siempre pensé que en verdad el mundo nunca ha podido ser tan generoso conmigo. Pero eso mismo es lo que hace mi vida tan "interesante". Supongo que no puedo quejarme de tener una vida aburrida.

Ya debo irme y aun así quiero decir muchas... muchas más cosas. Una de ellas es... que yo misma me he dado cuenta que poco a poco vuelvo a ser la niña ingenua que era antes... o al menos ese es mi comportamiento. Lo único que no quiero es caer en garras de gente que no hace más que mentir. Mentiras, mentiras, mentiras... y trucos sucios. Estoy hasta las narices de tanta falsedad en mi vida. Estoy siendo directa, para muchas personas que ahora están en esta, mi vida. Porque aunque es cierto que hay ciertas personas que no puedo ni imaginarme mi vida sin ellas... hay otras las cuales no miraré a otro lado para decirles la gran decepción que son para la vida, la cual desperdiciarla en gilipolleces de bajo calibre en este momento me parece lo más absurdo que la mente humana puede hacer...

¡Hay que agarrar la vida! ¿Por los cuernos? ¡NO! ¡Solo agárrala! Estoy orgullosa de tener una vida. Puede que no sea una vida estable, ¡pero es una vida! Y hay gente en ella la cual la hace lo suficientemente llevadera y bella como para apreciarla. Y no solo eso... el mundo, el cual de crueldad llamo a cada dos por tres... es a la vez tan hermoso que no puedo hacer más que vivir en su juego y dejarme llevar por su crueldad. Para decirlo de una manera bonita... "Estoy encerrada en una celda, pero realmente es la celda más hermosa de todas". 

Me despido. Hasta otra.


Al final, la música hace en mí el mismo efecto que nadar...
me abstiene del mundo y deja que por un tiempo mi alma esté en calma...


♫❤Me❤You❤♫