Hoy, es uno de esos días en los que quisieras no recibir ninguna llamada... en los que nunca quisiera haberte despertado... en los que borrarías de tu vida si te dejaran hacerlo... Hoy a las 2 de la madrugada, mi abuelo materno, ha fallecido. No sé como me siento... lo veo cada vez todo más negro... todo más oscuro... ¿Qué debo hacer ahora?... Intento mantenerme firme, no por mí, si no por mi abuela... Porque estoy en su casa cuidándola por la mañana... y si me ve llorar, ella llorará. Tengo la poca suerte de que ella se queda dormida y entonces mis lágrimas salen... y que para cuando ella se despierta ya me he tranquilizado... Pero no se cuánto podré aguantar sin llorar delante suya...
Con esta entrada... lo que quiero decir... son todas aquellas cosas hacia mi abuelo... Y espero que le lleguen... de algún u otro modo... que le lleguen.
Abuelo... mi corazón se ve destruido ante tu desaparición... No veo luz en estos momentos... No soy capaz de aferrarme a nada que me de alegría... ¿Sabes abuelo? Estaba preparándote una sorpresa para fin de curso... Iba a tocar para tí un repertorio de Mario Bros... Quería lucirme, quería que siguieras estando orgulloso de mí y que vieras que le doy uso a esa flauta tan hermosa que me regalaste... Esa flauta travesera, a la cual cuido con muchísimo cariño... ahora será aquel recuerdo hermoso del cual me aferraré para pensar en tí. Aún recuerdo cuando me llamaste aquella tarde... y me dijiste lo tan orgulloso que estabas de mí... Me decías que llegaría a ser una flautista profesional... y que iría de gira a hacer conciertos por todo el mundo... y que tú, estarías allí... en primera fila... en cada concierto... viendo a tu nieta y diciéndole al señor o señora que se sentara a tu lado "¡¡ESA ES MI NIETA!!"... Lleno de alegría... lleno de orgullo... Esa tarde... con esa llamada... me hiciste llorar de alegría... Hasta ahora... eres de las primeras personas que me ha dicho que tiene orgullo hacia mí...
Abuelo, yo creo... que sabías que ibas a morir estos días... ¿verdad?... Y no solo estos días... si no meses atrás... ya estabas preparado para esto, ¿verdad?... Todo esto lo digo... porque hace unos meses fui de visita a tu casa, me senté para hablar con la abuela... y tú llegaste y te sentaste con nosotras a hablar... Ahora mismo no se si mi amiga Yolanda ese día también estaba allí conmigo... o si estaba yo sola. Entonces tú, sin venir a cuento... dijiste algo... no recuerdo las palabras... pero se que era algo así como "El día de mi muerte está cerca"... Algo así... Aquellas palabras de alguien que ve la muerte cerca y asume que va a ocurrir... Después... todo lo que has hecho para acabar con las deudas que tenías... lo acabaste todo tan rápido... y empezaste a hacer las cosas bien... Y estos días... en los que estabas en el hospital... Te estabas despidiendo... ¿verdad?... Siempre querías estar con alguien... acompañado... hasta el final... Sé que mi madre te ha perdonado por todo... y que estos días, aunque ella no quiera aceptarlo... os habéis entendido. Me alegra que haya pasado así... sé lo preocupado que estabas porque ella no te hablara. Abuelo...el que quisieras estar siempre con alguien atento de tí... el que no quisieras dormir... no era por miedo... ¿verdad? Todo el mundo decía que estabas acojonándote ahora... después de que todo hubiera pasado... pero no fue así, ¿verdad?... Fue que sabías que ya había llegado tu hora... y que lo que querías era estar rodeado de esa gente que tanto amas y tanto te ama... Abuelo... creo que estoy en lo cierto... por eso te digo que has tenido mucho valor y coraje... ¿Seré yo la única en haberse dado cuenta de estas cosas...? ¿Sabes abuelo?... Estoy con la abuela, cuidándola por la mañana... Ha llorado por tí y se ha echado parte de la culpa de tu ida a ella misma... Quiero que estés tranquilo, abuelo... porque nosotros la cuidaremos... y haremos que ría como siempre y no llore al recordarte... Abuelo, hace poco estuve pensando lo triste que era el no haberos despedido el uno del otro... pero ya me he enterado que tú te has despedido de mi abuela esta noche. Porque me han contado mi tía y la abuela, las cuales durmieron juntas... que justo a las 2 de la madrugada sintieron una tremenda calidez... una pureza y felicidad en sus corazones... Al rato se enteraron de tu muerte... la cual fue a la misma hora... me gustaría creer que eras tú... despidiéndote de tu mujer.
Abuelo... no sabes lo triste que se me hizo verte en aquella cama empostrado... sin poder hablar ni abrir los ojos... Se me desgarraba el corazón... Y lo siento... lo siento de veras... porque no me salían las palabras... No pude decirte que te quiero con mis propias palabras... pero espero que ese amor te haya llegado con cada apretón de manos que te di... y cada caricia que con este llevaba. Abuelo... ahora mismo, sé lo mucho que voy a tardar en hacerme a la idea de que te has ido... pero abuelo... por siempre estarás en mi corazón... y espero que desde donde estés... puedas escuchar cada una de las canciones que de mi flauta travesera resuene... Abuelo... te quiero... ahora y siempre... descansa en paz...
En silencio...
las palabras resuenan.
Mi corazón grita...
silenciosamente
aquella canción...
la cual nunca...
nunca...
habría querido cantar...

No hay comentarios:
Publicar un comentario