jueves, 6 de febrero de 2014

Simple desahogo momentáneo.

Buscaba desahogarme rápido de algunas cosas. Como siempre, pienso tonterías que hacen que me ponga triste. Bueno, algunas no son tan tontas, ¿no? Como aquello de estar pensando que realmente falta poquísimo más de un mes para que se cumpla el aniversario de la muerte de mi hermano. Es la primera vez que digo esto, pero hay veces en las que cojo la urna en la que están sus cenizas y me quedo abrazada a ella, como si realmente le estuviera abrazando a él y hablándole cosas de videojuegos o tonterías que me han pasado. Le hablo de mis sueños, por ejemplo. Pareceré una neurótica, ¿verdad? Pero las cosas son así. Yo siempre hago ese tipo de cosas. Cuando me encuentro mal por algo, tiendo a acercarme a algo que yo crea que me puede reconfortar. En el caso de Miquel me pasa algo parecido. Cada vez que le echo de menos a más no poder, tomo su camiseta y en vez de ponérmela de pijama, que es lo que suelo hacer, me quedo abrazada a ella toda la noche. No sé si tendrá algo que ver, pero hoy he soñado con él. He soñado que estábamos abrazados en una cama y yo le miraba dormidito. Era realmente lindo verle así. Le echo tanto de menos... Quisiera poder verle, aunque sea a cada tanto tiempo, pero... en fin... las cosas están así... De todos modos no importa, podré con ello, aunque el hecho de que le echo muchísimo en falta no se irá...

Otra de las cosas que me tienen mal es lo de las pruebas. Los médicos han sido unos completos incompetentes. ¿Pues no se les ha ocurrido otra cosa que cancelarme la prueba y no decirnos nada ni a nosotros ni a mi cardiólogo que es quién mandó a hacerla? Y claro, el cardiólogo lo que ha hecho es abrirme de nuevo la cita para la prueba del tac. Espero que si me la vuelven a hacer, no salga igual que la última vez.

Bueno, me voy a despedir ya que es tarde... Seguiré quejándome en otro momento.
Ojalá este tiempo pase pronto...
Siempre presente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario